Por el Dr. Edmundo Velasco Flores

Durante décadas, las personas se han preguntado: ¿cuál es la diferencia entre
una persona que obtiene resultados, es decir, éxito, y una persona que no los obtiene?

Ésta, en sí misma, es la pregunta esencial: ¿existe una diferencia entre una persona que tiene resultados y una persona que no los obtiene, y esta diferencia es a su vez codificable?

La respuesta indudablemente es ,  si existe la diferencia que hace la diferencia.

Aunque todas las personas tienen la misma neurología, es decir, exactamente el mismo sistema nervioso, evidentemente lo utilizan de manera diferente.

Dentro de todas las corrientes psicológicas que existen actualmente  para describir concretamente los pasos que sigue una persona que tiene resultados, sin lugar a dudas la PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA es la que más fácilmente explica el qué, y el cómo específicamente se pueden obtener resultados sobresalientes.

Esta tecnología desarrollada en la década de los setentas por el lingüista JOHN GRINDER y  por RICHARD BANDLER, nos permite actualmente conocer paso a paso el camino  de un proceso llamado   «modelado»  que nos permite incorporar en nuestra neurología los patrones de excelencia que están utilizando la personas que tienen éxito en algún área de su vida.

Después de más de 15 años de trabajo directo con miles de personas en diferentes partes del mundo, impartiendo seminarios de PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA directamente con uno de los dos co-creadores de esta tecnología, el doctor JOHN GRINDER, sé perfectamente que la diferencia que hace la diferencia se encuentra en los archivos instalados sistemáticamente durante años en la parte de nuestro cerebro que llamamos mente inconsciente.

Actualmente se han escrito muchísimos libros acerca del funcionamiento de la mente inconsciente, así que sólo de manera breve diremos que llamamos inconsciente a la parte de tu cerebro que está realizando las funciones de las cuales tú no te das cuenta, es decir,  las cosas que suceden dentro de ti sin que tú intervengas para que esto ocurra. Un ejemplo que lo explica de manera sencilla, son las funciones que tenemos tales como: el parpadeo, la respiración, el funcionamiento de nuestro aparato digestivo, etcétera, y que ocurren sin que nosotros estemos conscientes de ello; es decir, si yo le pregunto a una persona ¿cuántas veces has parpadeado en el último minuto?, lo más seguro es que me conteste: “no tengo la menor idea”,  desde luego,  esto se debe a que es un acto inconsciente. Lo mismo sucederá si le preguntamos a la misma persona ¿cómo ha funcionado tu riñón derecho en el último minuto?, y es claro que también nos dirá “no tengo la menor idea”. Así pues, la mayoría de las funciones que realiza nuestro cuerpo están reguladas por nuestro cerebro, pero nosotros no tenemos acceso a controlar la mayoría de ellas, es decir, estas funciones ocurren de manera inconsciente.

Así tenemos entonces que del 100% de nuestro cerebro prácticamente el 95% es inconsciente y solamente el 5% sería el consciente,  es decir,  del 100% de las funciones que realiza nuestro cerebro, el 95% de ellas ocurren sin mi control. De manera tal que no nos damos cuenta de que está sucediendo, y es ahí exactamente donde radica la diferencia que hace la diferencia. Las personas que tienen resultados sobresalientes (éxito), normalmente utilizan de una manera más apropiada esta parte del cerebro llamada mente inconsciente, lo que significa que tienen grabaciones que se han improntado, es decir, grabado y creado a través de los años, y esto les permite enfrentar la vida de una mejor manera. Mientras que las personas que no obtienen los mismos resultados, no están utilizando los mismos circuitos neuronales, ya sea porque estos circuitos neuronales no existen en su neurología, o bien, porque simplemente están haciendo uso de otros distintos en su cerebro.

Esto no ocurre por voluntad propia ya que estas grabaciones disponibles en nuestra mente inconsciente son el resultado de nuestra historia. Muchas de ellas han sido instaladas en nuestro inconsciente especialmente en las etapas primarias, es decir, en nuestra infancia, generalmente por nuestros padres, maestros y otras personas que hayan tenido una influencia significativa en nuestras vidas. Así entonces estas personas a las cuales llamamos «triunfadores»  son  el resultado de los archivos disponibles en su mente inconsciente, y que están utilizando de manera automática para enfrentar los retos que encuentran día a día en su camino.

¿Cómo ocurre esto?

Nuestro cerebro trabaja por impulsos eléctricos y por el uso de unos bioquímicos llamados neurotransmisores y de esta manera la información acumulada en nuestras neuronas está disponible. Si usted recuerda, la velocidad de la electricidad es de aproximadamente 300,000 kilómetros por segundo, es decir, prácticamente la distancia de la tierra  a la luna en sólo un segundo. Ahora piense qué distancia existe entre su frente y su parte occipital, jamás será superior a 30 centímetros , entonces, si un impulso eléctrico puede recorrer prácticamente 300,000 kilómetros en un segundo, ¿cuánto tiempo llevará a este impulso eléctrico recorrer tu cerebro? La respuesta es: aproximadamente   una diez mil millonésima de segundo, esto significa que tu cerebro es capaz de acceder a 10 mil millones de archivos en un segundo a nivel inconsciente, mientras que a nivel consciente, en un segundo prácticamente es imposible recordar nada. Todos conocemos personas que han estado cerca de una experiencia de muerte y casi siempre comentan que transcurrió su vida en un segundo, y esto es correcto, ya que como sabemos nadie de nosotros ha vivido todavía 10,000 millones de segundos, así entonces, es impresionante descubrir que prácticamente toda nuestra vida está disponible para nuestro cerebro en tan sólo un segundo.

Tenemos entonces a aquellas personas que realizan una actividad con excelencia y están teniendo de manera automática acceso a millones de circuitos neuronales llamadas experiencias, y hacer una selección de cuál de ellos es el más adecuado para enfrentar la circunstancia específica en cada momento.

Por esto decimos que la calidad de tu vida está relacionada con la calidad de tus pensamientos, ya que si has logrado colocar en tu  mente inconsciente información de calidad, esta información siempre estará disponible para ti en muchísimo menos de un segundo.

Ahora bien, ¿cuál es el criterio que va utilizar tu cerebro para determinar cuál de esos circuitos neuronales, también llamados experiencias, es el más adecuado? La respuesta es sencilla y se llama programación.

Al igual que una computadora, nuestro cerebro utiliza un programa,  sin embargo, también por un error de semántica  hemos cometido una falta al pensar que programar es manipular. Mucha gente confunde esto y tiene miedo de acudir a un seminario en donde aprenderá a programar su mente, ya que algunos creen que esto significa que alguien va a entrar en su cerebro y manipularlo, es decir,  existe la creencia de que si vamos a programar el cerebro de una persona estaríamos entonces manipulando a ésta y que entonces quedaría prácticamente convertido en un robot.

Nada más falso. Cuando tú juegas ajedrez en una computadora lo que la computadora hace es utilizar un programa que también se conoce como un software. Este programa lo que va a hacer es buscar en sus archivos las estadísticas de los grandes campeones de ajedrez que han sido instaladas por la persona que ha creado el programa (generalmente un ingeniero en sistemas computacionales); esto quiere decir que el inventor del programa ha incorporado las estadísticas de lo que hacen los grandes campeones de ajedrez cuando enfrentan la misma jugada durante algún torneo.

Una vez instalada esta información en el archivo de la computadora, entonces la computadora creará las distintas opciones. Esto significa que creará un diagrama de lo que ocurriría si respondiera a esa jugada con el archivo del campeón No. 1; después, de igual manera, lo hará con el archivo del campeón No.2 y así sucesivamente. Entonces hará unos cálculos y creará un árbol de probabilidad de decisión y asignará una ponderación matemática a cada una de las ramas de ese árbol y en base a unas ecuaciones llamadas inversa de la matriz cuya base son los ceros y los unos, determinará cuál de las jugadas tendrá mayor probabilidad estadística de éxito, y esta será la opción que seleccionará, de manera tal, que un programa es un sistema para ir a buscar en un grupo de archivos y determinar cuál de ellos tienen mayor probabilidad de éxito.

Entonces un programa, en el caso de un ser humano, significa  buscar en tus archivos cerebrales y determinar cuál de ellos te permite enfrentar de una mejor manera cada situación.

En el caso de la computadora, como lo hemos explicado anteriormente, el criterio de selección siempre es matemático, es  decir, cuál es la probabilidad estadística de éxito y los resultados de ciertas ecuaciones que así lo determinen, sin embargo, en nuestro cerebro el criterio de selección sobre cuál archivo se va a seleccionar, siempre lo será el instinto de conservación,es decir, la supervivencia.

Ya que nuestro cerebro tiene como función primordial mantenernos vivos, entonces por sí mismo ya está programado para elegir la mejor opción para la vida.

Una vez  que hemos entendido esto, la siguiente pregunta que surge es: ¿cuál es la razón por la que algunos cerebros están haciendo una selección diferente, y que en algunos casos llamaremos equivocada?, ¿es acaso que nuestra computadora ha sufrido algún desperfecto?

O bien, ¿sucede que algunos seres humanos poseen un mejor cerebro que otros?

¡Por supuesto que no! Lo que ocurre en estos casos es algo similar a lo que sucedería en una computadora. Si el inventor de un programa instalara archivos de baja calidad, es decir, no las estadísticas de las jugadas de los campeones mundiales de ajedrez, sino las estadísticas de personas que juegan con baja calidad, entonces la computadora estaría utilizando un software que no contiene la calidad que necesita para enfrentar, de una manera adecuada, la partida de ajedrez y los retos que de esta se deriven, con una enorme posibilidad de perder.

Así mismo, una persona puede haber colocado en su vida archivos de baja calidad, y que son los únicos que están disponibles dentro de su cerebro para enfrentar los retos en el camino de conseguir sus sueños. Entonces las consecuencias serían que al no tener el cerebro disponibilidad de pensamientos, experiencias, e información, es decir, en una palabra, archivos de una excelente calidad, enfrentará la vida con un alto riesgo de perder al igual que la computadora la partida, sólo que en este caso no estaríamos hablando de una partida de ajedrez sino de perder lo mejor de tu vida.

Esto significa de una manera simple y sencilla que sólo tú has sido hasta este momento el creador del  software de tu vida. Aunque también en este proceso has recibido la ayuda de tus padres, tus maestros y todas las personas significativas en tu vida.

Por supuesto que algunos de estos archivos que te han sido instalados en el cerebro no contaron con  tu aprobación. Aceptando también que algunos de ellos son buenos y hay que darles continuidad, obviamente existen algunos archivos que hay que eliminar o cambiar y que puedes en cualquier momento, como lo hace un ingeniero en sistemas computacionales, cambiar cualquier parte del software, es decir, tú puedes en el momento en que lo decidas: convertirte en el ingeniero del sistema operativo de tu vida.

Fragmento extractado -con autorización expresa del autor- del libro “Activadores del Éxito”   ^